Mi Camino de Santiago Francés: Belorado a Burgos

Día 8 – 50 km hasta Burgos… y el cuerpo dijo basta

Si el día anterior pensaba que había tocado techo con 45 km… el Día 8 fue directamente una locura.

50 kilómetros desde Belorado hasta Burgos, la etapa más larga que he hecho en mi vida, y también la más dura. No tanto por el desnivel (aunque hubo subida), sino por el cansancio acumulado, el calor y un tobillo que empezó a dar guerra.

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Comienzo épico (y con sustito)

Me levanté a las 4:30 de la mañana y a las 5:00 ya estaba en marcha, con el frontal puesto porque todavía era noche cerrada. A lo lejos vi dos puntitos brillantes en medio de la oscuridad. ¿Un gato? ¿Un zorro? ¿Un jabalí? El caso es que me dio un pequeño susto, pero seguí andando como si nada.

La temperatura era fresca, unos 10 °C, así que me puse chaqueta y a tirar millas. La primera parte del recorrido era subida continua, pero por bosque y con niebla, lo cual le daba ese toque mágico de peli de El Señor de los Anillos versión peregrina.

Café salvador, montaña y zapatillas moribundas

En lo alto de la subida me encontré a un señor con una camioneta que daba café. ¡Bendito seas, desconocido del café!

Un rato de charla, café calentito y a seguir bajando. Hasta ahí, todo bastante bien.

A media mañana paré a desayunar en un pueblo tras hacer ya más de 25 km, pero ahí empezó el declive:

  • Dolor en el tobillo
  • Zapatillas con la suela reventada
  • Calor apretando cada vez más

Seguía atravesando campos infinitos de trigo y cada vez con menos sombra. Llegar a Atapuerca fue como un checkpoint mental, pero aún quedaban 20 km más.

Los peores 10 km de mi vida

La última parte fue demencial. Una subida pedregosa, luego una bajada aún peor, y después 10 km junto al río Arlanzón, en lo que debería haber sido una entrada bonita a Burgos…

Pero para mí fue un calvario eterno: calor, cojera, paradas cada kilómetro, dolor general y la cabeza pidiendo vacaciones.

Tardé 3 horas en hacer los últimos 5 km. Así de bestia. Llegué a Burgos a las 18:00, roto. Compré algo en el súper, cené lo justo en el hostal, me embadurné la pierna con crema efecto frío, y me metí en la cama con una mezcla de satisfacción… y derrota.

Reflexión final de esta primera parte

Y así terminé esta primera mitad del Camino Francés, después de 300 km en 8 días.
Un ritmo de locura.
Un aprendizaje claro:

Puedo hacer 30-35 km sin problema. 40 si me emociono. Pero 45-50… no. No merece la pena si no llegas bien.

El Camino hay que disfrutarlo, no arrastrarse. Así que, cuando vuelva (septiembre u octubre, espero), me lo tomaré con más calma, con etapas más sensatas y disfrutando más de los pueblos, la gente y el camino en sí.

Nos leemos en la segunda parte, desde Burgos hasta Santiago.

¡Buen camino y buenas piernas! 🥾


📝 Resumen exprés del Día 8

  • 📍 De: Belorado
  • 🏁 A: Burgos
  • 📏 Distancia: 50 km
  • ⛰️ Desnivel positivo: 652 m
  • ⏱️ Salida: 5:00
  • ⏱️ Llegada: 18:00
  • 🥇 Lo mejor: El café mañanero en lo alto de la montaña y los bosques mágicos del amanecer
  • 🥵 Lo peor: Los últimos 10 km: calor, dolor, cojera y polvo
  • 💡 Aprendizaje del día: El cuerpo tiene límites… y también sentido común