Y continuamos… en Australia.

Se acerca el calor en Australia, y junto al calor, se acerca el verano y la Navidad. Parece algo incompatible, excepto en el hemisferio sur, por supuesto.

Resulta extraño observar como se van adornando los escaparates y los centros comerciales… resultaba ya extraño observarlo a finales de Octubre, pero resulta mucho más raro, ver a los niños pedirle sus regalos de Navidad a un Papa Noel a mediados de Noviembre. Y resulta ya raro de cojones observar todo esto estando a casi 35ºC a la sombra y en pantalón corto y sandalias… pero esto es Australia y ya sabíamos a lo que veníamos.

Han pasado un par de semanas desde la última aventura. Pero he pensado que así leeríais esta con más entusiasmo y con muchas más ganas…

Estas dos semanas han sido un poco de relax; de relax en cuanto a viajes se refiere…porque en cuanto a fiestas y diversión ha sido un no parar.

Si los martes es ya día de película y de Pizza, los miércoles es día de Fiesta en la piscina de UniResort… podemos decir que los miércoles es sinónimo de fiesta, alcohol y Huber (creo que se escribe así). Y es fácil de imaginar que los jueves es sinónimo de resaca. No voy a contar mucho más de las fiestas porque os podéis hacer una idea: ¡mucho alcohol y muchas risas!

El viernes de la semana pasada tuvimos mucha más fiesta y como ya había adelantado en anteriores ediciones, el sábado nos fuimos de cumpleaños. Carlota cumplía 22 añitos y había que celebrarlo… así que ni cortos ni perezosos invadimos la piscina con globos, pizzas y mucho vino. Y por supuesto regalos, y una peazo tarta de chocolate! La noche acabó en una Disco de la city llamada Exchange… algún cubata de más y para casa que nuestro hígado ya pedía Socorro!

Al dia siguiente y después de algún Ibuprofeno para calmar ese dolor de cabeza tan peculiar post-alcohol nos aposentamos en la piscina y decidimos que tanta fiesta y tanto trabajo se merecía una hamburguesa a la australiana, vamos una hamburguesa como vuestra cabeza de grande.

Para beber, agua cristalina que aclara la vista… y no se porque, te miran con cara rara cuando pides agua para beber, se ve que aquí si no bebes cerveza o en su defecto vino, eres un bicho raro, raro, raro. Para  la sobremesa que mejor que una siestecilla en la piscina y para rematar el día, merienda con Brownie de chocolate (made in Sergio, of course) y pelicula de tarde de Domingo… un fin de semana plagado de aventuras y fiestas nocturnas.

Y por fin llegamos a esta última semana y podemos decir que es un calco de la anterior: martes película y miércoles fiestuki! Aunque este miércoles tuvo algo de especial: conseguimos unir a Elisa a la secta de Huber! Una más que cae en las garras de la noche! Y de la resaca post-fiesta en la piscina de UniResort por supuesto!

Y los días pasan y nos acercamos al fin de semana. Y digamos que ha sido una mezcla entre cansancio y relax. El sábado empezó con un traslado: dejamos la hostfamily (por decir familia, porque la «familia» consistía en un señor gordo y asqueroso en una casa sucia y desordenada) para comenzar a vivir en nuestra querida y admirada UniResort, que mejor que tener las fiestas a un minuto de casa.

Y por supuesto que mejor que tener piscina, sauna, jacuzzi, gimnasio y sobre todo, ¡baño propio! Vamos, que uno es un sibarita y no se quiere perder lo mejorcito… ya que estoy en la otra parte del mundo, vamos a disfrutar, ¿no? Pues eso.

El sábado por la noche nos pegamos un festín de Nachos y guarradas varias y algún que otro cubatilla en la disco de moda (dejémoslo en cubata de Pin y Pon… yo pensaba que en España nos ponen mucho hielo en las copas, pero aquí se llevan la palma y para colmo la medida del alcohol es un chupito; menos mal que no están muy caros: unos $7, unos 4€ al cambio).

Y señoras y señores, damas y caballeros, niñas y niños, respetado público: llegamos al domingo, al domingo de paella en tierras de Canguros y Koalas… si pensabais que tendría morriña de España, estabais muy equivocados; entre las tortillas de patata que nos cascamos, la pseudosangría que nos bebemos y la paella de ayer es estar como en casa, pero a 17.000 km… solo nos falta el jamón de jabugo y el queso curado… con eso sería feliz del todo!

Pues sí mis jovenes padawanes, hice una peaso paella (bueno, dos) que no esta ni en los escritos; y eso que la tuve que hacer en dos sartenes y con escasos ingredientes (ni que hablar que no hay conejo y me tuve que conformar con una poca verdura… además le puse un poco de pimientito rojo para compensar…). Ni que decir que mis comensales disfrutaron como niños de la rica paella dominical y no dejaron ni un grano vivo…y eso que eché arroz para diez (éramos 8).

La próxima y a petición del respetado público, un arroz a banda o una paella de marisco. Si es que vivimos mejor que queremos!!

Y por supuesto un gazpachito que nos vamos a fabricar esta semanita para combatir este calor que llega!

Y mis queridos amigos y amigas de tierras españolas y de otros parajes, hemos llegado al final de este resumen; espero hayan disfrutado con mis historietas y aventuras australianas.

Es seguro que me dejo mucho en el tintero, pero es imposible plasmar todo en unas pocas palabras. Aun así os animo a seguirme en este blog y animaros a realizar cualquier sugerencia que se os pase por la cabeza.

Y como diría aquel: Así son las cosas y asin, asin se las hemos contado.

Buenas noches y buena suerte.

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2 comentarios

  1. veo que sigues pasándolo muy bién y me alegro mucho. tendremos que buscarte un hígado de repuesto para cuando vuelvas.

    mil besos

    vall

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